Por qué es importante hablar más sobre justicia social

Reconocer las luchas del pueblo por disminuir las desigualdades sociales, económicas y culturales es algo que nos beneficia e involucra a todos.

En un mundo profundamente desigual e injusto, es cada vez más importante reconocer esas problemáticas como afectaciones directas al desarrollo de una vida justa para todes, por eso, aquí te cuento por qué debemos hablar más sobre justicia social y cómo el hacerlo no solo nos permite reducir las desigualdades del mundo sino también crear conexiones valiosas de respeto y empatía con nuestra comunidad. 

A lo largo de la historia, el concepto de justicia social ha ido desarrollándose debido a los numerosos acontecimientos y luchas de comunidades por exigir su derecho a mejores condiciones de vida, trabajo, de autonomía, entre muchas otras.  

Y en una tan actualidad moderna donde todo se ha vuelto más rápido, más digitalizado y accesible, es fácil sentir que no hay problemas que afecten directamente nuestro estilo de vida y pensar que vivimos en un mundo equitativo. Aunque bien es precisamente gracias a las luchas del pueblo por quienes hemos logrado tener mejores derechos y oportunidades como sociedad, aún hay mucho camino por recorrer. 

Por qué nos involucra a todos el hablar de justicia social 

Primero, somos seres naturalmente sociables, tendemos a existir en comunidades en las que nos sentimos identificados, apoyados y que nos permiten vivir un cierto estilo de vida. Ya sea que lo reconozcas o no, tu grupo de amigos, tu escuela, trabajo, hasta la tiendita de la esquina donde compras las tortillas, son parte tu comunidad, que conforman a su vez, la sociedad. Es decir, actuamos en conjunto para vivir en el mundo que ves actualmente, sin esta unidad, la vida como la conoces no sería igual. 

Y aunque para algunos su vida ha sido privilegiada, en cuanto a acceder a derechos, vivienda, educación, ambientes sanos y libertad de identidad, esa no es la realidad de muchos, a veces, simplemente por nacer en cierto lugar, las personas no pueden elegir con quien casarse o vivir en tranquilidad por las constantes guerras y la verdad es que lo único que nos separa de esas personas, lo que nos hace diferentes, es absolutamente nada aparte de solo la suerte/casualidad de nacer en otro país sin conflicto actual de guerra, por ejemplo. 

A lo que me refiero es a que, en realidad, todos somos personas que sentimos, que merecemos tener una vida digna y libre sin importar nuestro género, creencias, estado de salud o estatus económico.  

Tu eres parte de la solución, aunque pienses que no 

Es común creer que las marchas por derechos de las mujeres, solo le competen a las mujeres, o que los esfuerzos por mejores condiciones de trabajo solo son para a aquellos que trabajan en fábricas o construyendo casas, pero no es así, es por toda la humanidad, es por mejorar los estilos de vida actuales, por reconocer que el sistema es injusto, por alzar la voz por el acceso al trabajo, educación, derechos para todos, por no mirar a un lado y entender que las problemáticas de las comunidades se resuelven mejor y más eficientemente si nos involucramos como sociedad.

¿Cómo puedo apoyar a las luchas de las minorías y las comunidades? 

Contrario a la creencia popular, existen muchísimas maneras muy fáciles de aportar a la reducción de la desigualdad y la injusticia social, la más sencillas son: 

  • 1.- Reconocer que las luchas (ya sea por derechos para trabajadores, mujeres, minorías, fin de las guerras, etcétera) son reales, importantes y por un bien común.  
  • Informarte, ¿por qué se necesitan estos movimientos? ¿qué beneficios nos trae como sociedad? ¿cómo puedo aportar algo positivo? 
  • Ser empático/a/e, es fácil no sentirse conmovido por aquello que no nos afecta directamente, aun así, no quiere decir que no tenga consecuencias en tu entorno, que no sea profundamente injusto y doloroso para otros.  

Pensar en los demás como lo que son, seres humanos que merecen las mismas oportunidades me parece la más importante de las tareas para comenzar a ser un mundo mejor. 

“No permitas que tu privilegio nuble tu empatía” 

En realidad, hablar de justicia social no significa que tengas que dar largas charlas sobre lo que está mal en el mundo ni ser un experto en temas de derechos y sociedad sino más bien se trata de reconocer las problemáticas que existen, de ser consciente que estas afectan económica, emocional y/o culturalmente a otros, así como también de practicar nuestra empatía y nuestra ternura para ver el mundo y a los demás de una manera más humana.

Fotos: Karen Sotelo / Canva